miércoles, 21 de octubre de 2009
Entrevista en Perunet (Parte 2)
Quería compartir con Uds. la segunda parte de la entrevista que me hiciera Karla Poggi en su programa "Por Amor al Arte" espero que les guste.
domingo, 18 de octubre de 2009
Bahía de San Fernando: Reserva Natural en la Costa de Nazca
Hace varios años que tenia ganas de visitar la Bahía de San Fernando, había escuchado y leído mucho sobre este destino poco concurrido ubicado en la costa de Nazca. Cerca de la Semana Santa del año 2007 decidí organizar una excursión hacia este lugar, investigue un poco sobre los accesos a la bahía y junto a mi esposa convencimos a Mariel y Luis Miguel, mi cuñada y su esposo, a que nos acompañen en este viaje. La mañana antes de partir se nos unió a la expedición Gonzalo, mi hermano, al final éramos 5 en una camioneta Suzuki Gran Nomade, la información que recopile en Internet sobre como llegar a este lugar estaba clara, así que el día miércoles 4 de abril a las 9 pm partimos desde Lima, el primer trayecto a recorrer era Lima – Chincha (Km 200), llegamos cerca de las 2 am, pasamos la noche en la casa de Tana (mi prima) y el Pollo Samanéz y muy temprano partimos con destino a Nazca (Km 450).
Bahía de San Fernando
Aprovechamos nuestro paso por Nazca para averiguar un poco mas sobre la ruta de entrada a San Fernando, las opiniones de la gente de turismo no eran muy claras, algunos recomendaban entrar por el Km 474 donde existe un desvío que te lleva directamente a la reserva, el problema que existía es que la ruta no esta bien señalizada, la otra alternativa era llegar a San Juan de Marcona y tomar el desvío hacia la mina de hierro Shougang y de ahí recorrer 40 km por un camino pegado al mar.
Nos inclinamos por la segunda alternativa, tomamos el desvío a Marcona (km 490), recorrimos los 35 kilómetros que separan la carretera este puerto y entramos otros 15 km hasta la garita de control de Shougang, lo que no habíamos contemplado es que para poder entrar hacia San Fernando había que cruzar la mina y no contábamos con el permiso el cual era atorgado en Marcona, el otro inconveniente fue que al ser jueves santo las oficinas de Shougang estaban cerradas. Los vigilantes no nos querían dejar pasar de ninguna manera, tuvimos que hacerles la patería por mas de una hora, nos preocupación era que nos agarre la noche en la mitad de esta desconocida ruta.
Colonia de Lobos Finos Cerca a la Playa
Cerca de las 3 y 30 pm al fin nos dieron pase, al inicio la ruta era bastante buena, poco a poco la arena iba invadiendo la trocha hasta que llego un momento que la trocha desapareció, la arena estaba ligeramente delineada por una que otra huella de camioneta hasta que nos encontramos con la primera disyuntiva, o subíamos un cerro o pasábamos por una trocha casi inexistente al lado del mar, optamos por la primera opción, la mas segura, no se si fue que la pendiente era demasiado pronunciada o por la falta de caña para manejar en arena pero al final nos quedamos trabados en la mitad del cerro, no quedo mas que, con mucho cuidado, dar media vuelta y optar por la opción dos, la que queríamos evitar. Pasamos la primera parte con las gustas, poco después tuvimos nuestra primera atollada de la cual salimos después de 30 minutos de lucha contra la arena, las chicas al parecer no se habían dado cuenta de la preocupación de Gonzalo, Luis Miguel y mía al imaginarnos por algún momento que no salíamos de esta (solo preguntaban, falta mucho para llegar?), estabamos completamente solos. Luego de superar este percance nos topamos con una larga duna de arena con una inclinación regular hacia un acantilado que daba al mar y unos palos clavados cada 300 o 400 metros que deducimos que eran los puntos de paso para llegar a la reserva, pasamos ajustando y con las justas estas inclinadas dunas y al fin logramos divisar la hermosa "Bahía o Ensenada de San Fernando", eran las 6 y 30 de la tarde y ya estaba anocheciendo. Bajamos con la camioneta hasta la playa y armamos nuestras carpas, tuvimos que acomodarlas bien para evitar que el fuerte viento las sacuda demasiado. La noche estuvo tranquila, dormimos acompañados de los gritos de los lobos de mar que habitaban una lobera a pocos metros de la playa.
San Fernando es una Zona Reservada de aproximadamente 155,000 hectáreas , en sus paradisíacos paisajes habitan lobos marinos, pingüinos, zorros, cóndores, guanacos y una gran población de aves guaneras, cabe destacar que la mayor población de lobos de mar finos y pingüinos del país (aprox. el 50% de la población total) vive en este lugar.
Grupo de Zarcillos
A la mañana siguiente nos levantamos temprano, recién pudimos observar el paradisíaco y hermoso lugar que nos vio pasar la noche, desayunamos y partimos de excursión hacia el islote ubicado al frente de la playa, la idea era cruzar temprano aprovechando la marea baja. Cerca de las 9 am partimos, poco a poco la profundidad y las olas crecían, el piso era mayormente de piedras y el agua nos llegaba hasta la cintura, Luis Miguel opto por pasar descalzo, y termino sufriendo las consecuencias, se destruyo los pies. El cruce duro aproximadamente 20 minutos, una vez en la parte alta del islote pudimos ver el primero de los diez cóndores que vimos volar en el viaje, estas impresionantes y bellas aves bajan muy temprano desde los andes a alimentarse de las placentas y de los cadáveres de los lobos de mar que encuentran en la playa, por la tarde suben de nuevo a los andes aprovechando las corrientes de aire ascendentes, aunque dicen que en esta zona hay una gran población de cóndores que anidan en los acantilados de San Fernando.
Vista de la Parte Trasera de San Fernando, desde el Islote
Disfrutando de unos Mazacotudos Macarronis con Queso
En nuestro recorrido por el islote observamos grandes colonias de Lobos Marinos de un pelo y de dos pelos (finos y chuscos), pingüinos, piqueros, ostreros, entre otros animales y un hermoso paisaje. Mientras pasaban las horas el viento soplaba con mayor fuerza, asi que decidimos regresar al campamento. El regreso estuvo mas complicado que la ida, el oleaje del mar era cada vez mas fuerte, Luis Miguel andaba con los pies tan destruidos que avanzaba flotando muy lentamente. Al llegar a nuestro pequeño campamento encontramos la carpa de Mariel y Luis Miguel con los parantes partidos, el viento había vencido a su pequeña carpa comprada de urgencia en Plaza Vea, solo les quedo parcharla y esperar que aguante la ultima noche. Almorzamos unos mazacotudos macarrones con queso y nos tiramos a descansar en la playa, en esos momentos nos surgió otra preocupación, como íbamos a salir de San Fernando, estábamos mas que seguros que por el camino que vinimos no la hacíamos, de regreso, lo único que se nos ocurrió fue rezar para que al día siguiente aparezca alguna camioneta que conozca la zona y nos guíe para salir por el camino que no conocíamos, el mas fácil. Terminando la tarde subimos a la camioneta y fuimos hacia el otro lado de la reserva, de ahí se observan grandes playas repletas de lobos marinos, hacia el otro lado encontramos una impresionante formación rocosa en medio del mar, una formación que me hizo recordar en algo a la famosa Catedral de Paracas.
Formación Conocida como la "Catedral de San Fernando"
Mariel, Luis Miguel, Charo y Gonzalo Disfrutando de la Vista a la Bahía
La noche estaba increíble una enorme luna llena, y miles de estrellas. Hicimos una fogatita, nos calentamos con un trago, contamos chistes, anécdotas y nos fuimos a dormir, era increíble estar en un lugar tan alucinante, solos, lejos de los bulliciosos e innumerables lugares turísticos donde la gran mayoría de limeños pasa la semana santa, en San Fernando solo estábamos el mar, la arena, la bulla de las loberas y nosotros, era lo mas cercano a Robinson Crusoe que había estado.
A la mañana siguiente desayunamos y desarmamos el campamento, cada cierto tiempo volteábamos a ver si llegaba alguna camioneta con gente para que nos ayuden a salir. Cerca del mediodía aparece un buggy con algunas personas al vernos abandonados a nuestra suerte en la pequeña playa nos ofrecen agua y frutas, como habrán estado nuestras caras que pensaron que teníamos varios días abandonados allí, la persona que manejaba el buggy de la empresa Nazca 500 amablemente nos ofreció guiarnos para salir y nos dio un gran jalon de orejas, nos dijo que estábamos locos de entrar a San Fernando en una sola camioneta, uno debe hacer este tipo de travesías mínimo con dos camionetas y con algo de equipo especial, si a eso le sumamos nuestra poca experiencia de manejo en arena estábamos jalados en responsabilidad, aprendimos la lección.
Lobos Finos
Salimos de San Fernando siguiendo al buggy de Nazca 500, amablemente el guía me dio algunos tips para el manejo en arena, demoramos cerca de una hora hasta llegar a la Panamericana Sur (km 474), paramos en Nazca a tomar de urgencia algo frío y continuamos a Chincha, pasamos nuevamente la noche donde mi prima y el domingo, muy temprano, enrumbamos hacia Lima, mientras nos acercábamos a la capital el trafico se hacia mas y mas intenso y me preguntaba; de toda esta gente que regresa de un fin de semana largo ni uno solo llego a donde nosotros estábamos, eso es lo maravilloso de encontrar lugares poco conocidos y concurridos para pasar unos días de descanso.
jueves, 15 de octubre de 2009
Entrevista en Perunet (Parte 1)
Quería compartir con Uds. la primera parte de la entrevista que me hiciera Karla Poggi en su programa por internet "Por Amor al Arte", espero que les guste.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Catarata de Gocta, La Tercera más Alta del Mundo
Partimos muy temprano desde Chachapoyas con destino al pueblo de Cocachimba, fueron cerca de una hora de viaje. En este punto, habitado por alrededor de 200 familias, empieza la caminata hacia la Catarata de Gocta, con sus 771 mts de caída, está considerada como la tercera mas alta del planeta detrás del Salto del Ángel en Venezuela y los Tugela Falls en Sudáfrica
Para llegar a la parte baja de Gocta hay que caminar alrededor de 5 km por una trocha de terreno irregular, atravesando un bosque húmedo tupido y muy vistoso, existe la posibilidad de realizar la mitad del trayecto a lomo de caballo, y la otra mitad, la mas suave, a pie.
Caminando hacia Gocta
Hasta hace unos años los pobladores de Cocachimba le tenían temor a las Cataratas de Gocta, solo la divisaban desde el pueblo pero nadie se atravia a ir, cuenta la leyenda que en la laguna donde cae la catarata habita una sirena rubia que acosa a los hombres, encantándolos y arrastrándolos hacia las profundidades de esta, es por ello que ni el mas osado poblador de Cocachimba se atrevía a visitar Gocta. Fue recién en el año 2006 que una expedición liderada por el alemán Stefan Ziemendorff, se aventuro a llegar al pie de la catarata con el objetivo de medirla, hoy en día Gocta se ha convertido en un gran atractivo turístico y es visitada por cientos de personas que llegan de todas partes del mundo.
Marisol, Charo y yo con la Catarata de Gocta de fondo
Este suceso ha hecho que en los últimos años la mentalidad de los pobladores de Cocachimba haya dado un giro de 180 grados, al ver que su olvidado pueblo, de la noche a la mañana, se vio visitado por gente de distintas nacionalidades que llegaban ansiosos por conocer esta maravillosa atracción natural. Comenzaron a proliferar algunos hospedajes y restaurantes, con el apoyo del gobierno se capacitaron para hacer servicios de guiado y los mas importante de todo es que pasaron de ser cazadores y depredadores de sus bosque a cuidarlo y protegerlo. Se dieron cuenta que es mas valioso y rentable es tener al bosque y a sus flora y fauna saludables que depredarlo y acabar con el.
Al pie de Gocta
En esta zona habitan animales endémicos del departamento de Amazonas como es el mono choro cola amarilla (se creyó extinto por varios años) y el maravilloso colibrí cola de espátula, estos junto al osos de anteojos, gallitos de las rocas, venados, entre otros animales eran presas de los cazadores furtivos. Hoy en día los pobladores de Cocachimba son sus principales amigos y protectores.
Gonzalo bañanadose en Gocta
Full relajo al pie de la catarata
La majestuosidad de Gocta
Nosotros decidimos hacer la primera mitad a caballo y la segunda parte a pie. Durante el trayecto se puede observar la totalidad de la catarata, en el ultimo tramo solo observamos la segunda parte (551 mts) de la caída. Nos tomo aproximadamente 2 horas llegar, el ruido y la brisa que se generan con la caída del agua es impresionante, era inevitable mojarse al querer acercarnos a ella. Estuvimos disfrutando de este espectáculo natural por alrededor de dos horas, luego regresamos solo hasta la mitad del camino, nos enteramos que allí existía un pequeño albergue construido y administrado por la comunidad de Cocachimba, así que decidimos quedarnos a pasar la noche en este lugar. Fue una excelente decisión, la noche estuvo noche increíble, disfrutamos de los típicos sonidos de la selva y de un hermoso cielo estrellado al pie de una acogedora fogata.
Pasando la noche en el albergue de la comunidad de Cocachimba, grandes anfitriones
A la mañana siguiente nos levantamos al alba, nuestra misión era observar y fotografiar al gallito de las Rocas (Rupicola Peruviana), ave nacional del Perú. Estuvimos desde las 5 y 30 am esperando que aparezca esta hermosa ave, dos horas después llegó, al comienzo estuvo un poco escurridiza hasta que cerca de las 8 y 30 am se poso a escasos metros de nuestras cabezas y al fin se dejo fotografiar. Desayunamos y a medio día partimos hacia Cocachimba, una hora después llegamos al pueblo, conversamos, felicitamos y agradecimos a los pobladores por su hospitalidad, por el excelente trabajo que están realizado y por la responsabilidad que han asumido en el cuidado de sus bosques y riquezas.
Gallito de las Rocas (Rupicola peruviana), ave nacional del Perú, fotografiada cerca de Gocta
A las 2 pm tomamos un carro que nos llevo al poblado de Pedro Ruiz, debíamos esperar hasta las 9 pm que partía el bus hacia Chiclayo, fue una larga espera con apagón incluido. Llegamos a Chiclayo a las 6 am, dormimos un par de horas en un hotel, visitamos el famoso y muy recomendable museo de Sipán y antes de tomar el vuelo de regreso a Lima almorzamos en el restaurante Fiesta, un gran final para este increíble viaje por las maravillosas, históricas e impactantes tierras del departamento de Amazonas y la cultura Chachapoyas.
martes, 25 de agosto de 2009
Fortaleza de Kuelap, La Máxima Expresión de los Chachapoyas
Nos levantamos muy temprano, estábamos ansiosos, no veíamos las horas de poder contemplar esta impresionante fortaleza. Junto a mi hermano Gonzalo y tres amigos mas la habíamos visitado en el año de 1991, en esa época era poca conocida. Para llegar, en esa oportunidad, tuvimos que caminar 3 horas desde María, hoy en día la caminata se reduce a escasos 15 minutos los cuales también se pueden recorrer en caballo.
Fortaleza de Kuelap
Entrada a la Fortaleza de Kuelap
De María a las faldas de Kuelap fueron 25 minutos en auto, pagamos 12 soles de entrada. Unos caminaron otros montaron a caballo, fueron 15 minutos a la fortaleza. Por segunda vez quede impresionado de la majestuosidad y grandeza de Kuelap, cuyo significado es lugar frío. Esta fortaleza, ubicada a 3000 msnm fue descubierta en el año de 1843. La gigantesca muralla que rodea la ciudad llega a tener hasta 8 mts de altura y está compuesta por puestos de vigilancia, un torreón y únicamente tres estrechos ingresos que podían ser defendidos por un solo guerrero.
Vista desde la parte posterior de la Fortaleza de Kuelap
Kuelap mide de lado a lado mas de 500 mts, albergo alrededor de 450 viviendas circulares, dentro de ella encontramos muros de hasta 25 metros de altura.
Muro Interno de aproximadamente 25 mts de Altura
Recorrimos Kuelap, junto a un guía de la zona, por mas de 4 horas, encontré a Kuelap muy cambiada después de 18 años, observe muros que en esos años estuvieron enterrados, descubrí figuras talladas en las piedras que hace unos años no eran posibles ver, encontré pobladores alrededor de ella ofreciendo servicios de guiado, alquilando caballos, vendiendo agua y lo mas importante de todo es que encontré gente visitándola, contemplándola y admirándola, eso fue lo que mas gusto me dio. Hace 18 años el común de los peruanos no conocía de su existencia, hoy en día la gran mayoría no ve las horas conocerla.
Dibujos geométricos en los muros de Kuelap
Terminado nuestra visita enrumbamos hacia Chachapoyas, a dos horas de camino, llegamos como a las 3 pm, almorzamos un riquísimo bife como papas de primera a escasos 12 soles, dimos algunas vueltas por la ciudad y nos fuimos al hotel a descansar, al día siguiente nos tocaba cerrar con broche de oro el viaje, íbamos a conocer la impresionante y mística Catarata de Gocta.
lunes, 17 de agosto de 2009
Mausoleos de Revash y Leymebamba, Destinos Obligados Cercanos a Chachapoyas
Una vez mas partimos muy temprano, nuestro primer destino eran los Mausoleos de Revash. Nos dirigimos hacia el sur, viajamos 45 minutos hasta el poblado de Tingo, tomamos un desayuno ligero y seguimos con destino al pueblo de San Bartolo, dos horas mas allá. Para llegar a este pequeño y pintoresco centro poblado existe una zigzagueante carretera que sube entre hermosos paisajes andinos por alrededor de una hora. En San Bartolo uno deja el auto en la pequeña plaza de armas y tiene que caminar 2 km hacia los Mausoleos (alrededor de 50 minutos), el ultimo kilómetro del camino es el mas complicado, es estrecho y va al lado de un precipicio, hay que andar con mucho cuidado.
Paisaje camino a los Mausoleos de Revash
Charo contemplando el paisaje desde la base de los Mausoleos
Revash, ubicada a 2800 msnm, fue un centro funerario que perteneció a un complejo arqueológico paralelo a la cultura Chachapoyas (1,100 a 1,300 DC). Conformado por construcciones rectangulares (Chullpas) de 1, 2 y 3 pisos, en ellos se encontraron restos de sogas, plumas, redes, collares, cerámica, huesos, etc. que al parecer en su época eran ofrendas a sus muertos. La mayoría de estas “casas funerarias” tiene un techo de caída de dos Agua y están incrustadas de la roca. En ellas también podemos observar pequeñas pinturas rupestres de color ocre y en algunos casos se pueden ver diseños primitivos que representan animales y personas. Una vez mas quedamos sorprendidos y muy satisfechos de lo que nos estaba regalando este maravilloso viaje por el departamento de Amazonas.
Mausoleos de Revash
Vista de los Mausoleos desde la parte baja, es increible como están empotrados en el acantilado
Regresando a San Bartolo tuvimos la suerte de cruzarnos con una simpática culebrita en el camino, en el pueblo nos sentamos en la única bodega del pueblo a tomar un jugo y comer unos graneados choclos de la zona.
Cerca de las 3 pm partimos hacia Laymebamba (2300 msnm), eran cerca de hora y media de camino, íbamos a visitar su famoso museo, fundado en el año 2000, este alberga todo el material encontrado en los mausoleos de la Laguna de los Cóndores, incluyendo sus 216 momias. El museo es impecable, nos ayudo a entender un poco mas a los Chachapoyas.
Delgada culebra que encontramos en el camino de regreso de los Mausoleos
Leymebamba es el punto de partida hacia la Laguna de los Cóndores, el viaje dura aproximadamente 8 horas a caballo, nos quedamos con las ganas de visitarlas, el tiempo no nos lo permitió, para otra vez será.
A 5 minutos del museo se encuentra el jardín de los picaflores o colibríes, en este lugar, uno puede observar una gran variedad de estas aves, de todo tipo y tamaño, aunque hay un ave que por su hermosura se lleva el premio mayor, un colibrí que destaca largamente del resto, es el “Colibrí Cola de Espátula” (Loddigesia mirabilis), apodado por la gente del lugar como “El Maravilloso”, es considerado el colibrí más bello del mundo, debido a la exuberante cola que ostenta el macho. Este colibrí es endémico del Perú y habita en ciertas zonas del departamento de Amazonas. Esta ave se encuentra clasificada como en Peligro según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza debido mayormente a la destrucción de su habitat. Gracias a dios tuvimos la suerte y el privilegio de verlo y fotografiarlo por unos escasos segundos.
Colibrí Cola de Espátula (Loddigesia mirabilis)
Otro angulo del famoso Colibrí Cola de Espátula
Se nos hizo de noche en Leymebamba, según nuestros planes debíamos pasar la noche en el poblado de María, para al día siguiente visitar la majestuosa fortaleza de Kuelap. Llegamos a María a las 9 y 30 pm, el pueblo dormía, nos costo mucho trabajo y tiempo conseguir hospedaje, al final nos quedamos en un modesto hotel de 15 soles la noche, era lo único disponible, tuve que dormir en un colchón en el piso, me acorde de mis primeros viajes, donde dormir en el piso era cosa de todos los días.
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jueves, 13 de agosto de 2009
De Tarapoto a Chachapoyas, Mucho por Descubrir
Lamas y Cordillera Escalera


Caminando hacia la cascada comencé a sentir un fuerte dolor en la rodilla izquierda y empezó mi preocupación, el tema era que aun faltaba bajar las 4 empinadas horas que nos toco subir. Las piernas y rodillas sufren mas en la bajada que en la subida, en esos momentos supe que mi regreso se convertiría en un calvario.



Chachapoyas, Karajía y Quiocta






Partimos el viernes 24 de julio en un vuelo nocturno de Lan Perú hacia la ciudad de Tarapoto, en esta oportunidad viaje junto a mi esposa Charo, mi hermano Gonzalo y Marisol Carbajal .
En Tarapoto nos recibió Alvaro del Campo, un viejo amigo, con una botellita de chuchuhuasi, licor tradicional de esta zona hecho en base a la corteza de un árbol del mismo nombre, el plan era quedarnos tres dias en esta ciudad.
Al dia siguiente almorzamos comida tradicional de la zona y por la tarde visitamos Lamas, a escasos 22 kilometros de Tarapoto. Recorrimos el barrio de Wayku, en este lugar los nativos son admirados por preservar y conservar sus antiguas costumbres, paseamos por el pueblo hasta que nos cayo la noche, degustamos unas ricas pizzas a la leña y regresamos a descansar al hotel “Los Huingos”, había que recuperar energías para la travesía que nos tocaba al día siguiente.
Señora de Lamas vestida con el traje típico de esta zona
El domingo nos levantamos temprano, íbamos a hacer una caminata hacia la Cordillera Escalera, esta es la primera Area de Conservación Regional creada en el Perú. Nuestro objetivo final era llegar a la catarata llamada La Cumbre, ninguno de los miembros del grupo conocía el recorrido, nuestra única referencia era Don Pedrito, lugareño el cual tiene sus tierras en al parte alta de esta cordillera.
Arrancamos a caminar a las 8 am, según los datos extraoficiales recogidos llegar a la catarata nos tomaría aproximadamente 2 horas, la mayor dificultad que hubo en un principio fue atravesar el cauce del rio Shilcayo, el cual cruzamos un total de 12 veces. Caminamos y caminamos, el terreno se puso cuesta arriba, ya habíamos sobrepasado largamente las dos primeras horas de caminata y ni rastros de la Cascada, el terreno poco a poco se volvia mas empinado, al final nos tomo, luego de algunos resbalones y puteadas, 4 horas llegar a la casa de don Pedrito. Partimos a 350 msnm y llegamos a los 1000 msnm. Amablemente don Pedrito y su esposa nos invitaron algunos frutos de la zona, aprovechamos para reagruparnos, comimos unos contundentes “Juanes” y nuevamente partimos hacia la Catarata La Cumbre, solo nos separaban 25 minutos desde la casa de don Pedrito.
Don Pedrito, Charo y Yo cruzando el río Shilcayo (foto: Alvaro del Campo)
Caminando hacia la cascada comencé a sentir un fuerte dolor en la rodilla izquierda y empezó mi preocupación, el tema era que aun faltaba bajar las 4 empinadas horas que nos toco subir. Las piernas y rodillas sufren mas en la bajada que en la subida, en esos momentos supe que mi regreso se convertiría en un calvario.
Cascada "La Cumbre" (Foto: Alvaro del Campo)
Empecé lentamente mi descenso cerca de las 2 pm, a los pocos minutos no soportaba el dolor en la rodilla izquierda, aun me esperaba todo el descenso y cruzar nuevamente 12 veces el rio Shilcayo, no me quedo mas que mentalizarme y seguir para adelante, tenia muy claro que la única manera de salir de allí era por mis propios medios. Un gringo que fue con nosotros me regalo un par de analgesicos, estas aliviaron levemente el insoportable dolor que sentía, Alvaro y Gonzalo se quedaron acompañándome en mi lenta travesía, los demás del grupo se adelantaron, debían llegar a Tarapoto antes que anochezca.
Al final llegamos a las 8 pm, la bajada me tomo alrededor de 6 horas, los 2 ultimos cruces del rio los hicimos ya de noche, entre los tres solo teníamos una pequeña linterna con una luz muy baja que nos complico la ultima hora y media del camino. Llegue con ambas rodillas inflamadas y con los pies ampollados debido a que perdí mis medias en uno de los primeros cruces del río.

Mi hermano Gonzalo y yo después de 10 horas cruzando el río Shilcayo de noche (Foto: Alvaro del Campo)
Esa noche caímos cual sacos de papas sobre nuestras camas, quedamos rendidos, pero llenos de recuerdos y anécdotas sobre esta accidentada caminata.
El lunes nos levantamos temprano, nos tocaba viajar hacia Chachapoyas, capital del departamento de Amazonas. Partimos a las 8am, caleteamos entre colectivo y colectivo por diferentes poblados, primero Moyobamba, luego Rioja, visitamos rápidamente la naciente del río Tío Yacu, llegamos a Nuevo Cajamarca y cerca de las 4 pm arribamos en Pedro Ruiz Gallo. Este caótico lugar sirve como intersección entre la carretera Tarapoto – Chiclayo y el desvío a Chachapoyas. Tomamos un ultimo colectivo y una hora después llegamos a muestro destino, Chachapoyas ubicada a 2334 msnm, esta pintoresca ciudad fue fundada por Alfonso de Alvarado en el año de 1538, es una de las ciudades más antiguas del Perú.
Plaza de Armas de Chachapoyas
Pasamos la noche en la Casona Monsante, a la mañana siguiente salimos hacia la plaza a buscar un taxi que nos sirva como servicio turístico durante nuestros 5 días en el departamento de Amazonas. Tuvimos la suerte de cruzarnos con William, un muchacho de 28 años que, junto a su camioneta Toyota Caldina, nos acompaño durante todo nuestro recorrido.
El primer lugar que nos esperaba fueron los Sarcófagos de Karajía, para llegar a este lugar viajamos alrededor de 1 hora y media hasta el poblado de Luya y de ahí unos 30 minutos mas en auto hasta San Miguel de Cruzpata, luego caminamos cerca de una hora para llegar a estos impresionantes sarcófagos.
Paisaje camino a los Sarcófagos de Karajía
Estas singulares muestras de los rituales mortuorios de la cultura Chachapoyas fueron expuestos al mundo recién en el año de 1984 por el arqueólogo Federico Kauffmann, según los estudios datan entre los años 1000 a 1300 d.C. Su ubicación es estratégica, están colocados en los filos de un farallón de roca calcácea, como si los hubieran dejado ahí para que vigilaran el paso del tiempo. Estos sarcófagos son elaboradas esculturas que miden más de dos metros de alto y constan de cabeza y busto, formando una compacta cápsula funeraria de barro enlutado. Las cabezas están decoradas con un cráneo, tipo trofeo, en la parte superior, sus rostros son planos y anchos, y el resto del cuerpo está diseñando con figuras geométricas.
Los Sarcófagos de Karajía
Luego de visitar los sarcófagos subimos nuevamente al auto con destino a la cueva de Quiocta, regresamos a Luya (30 minutos de camino), 5 minutos después llegamos al pueblo de Lamud, aquí pagamos el derecho a visita de la cueva, contratamos a un guía local y nos dijimos a Quiocta, a 30 minutos en auto de Lamud. Esta singular cueva era conocida por los pobladores de la zona desde tiempos muy remotos pero por temor nadie se animaba a entrar, recién en el año 2000 el guía José Espinoza, autóctono de Lamud, se animo a ingresar y descubrió el interior de esta maravillosa cueva, en sus 550 mts de profundidad. Uno puede observar variadas estalagmitas y estalactitas de las formas mas increíbles, nos quedamos sorprendidos de lo que vimos y observamos en la hora que nos tomo recorrer el interior.
Entrando a la Cueva de Quiocta, 550 mts de profundidad
Charo y yo junto a dos enormes estalagmitas al fondo de la cueva
Grupo de Murcielagos dentro de la Cueva de Quiocta
Salimos de Quiocta cerca de las 5 y 30 pm y nos dirigimos a Chachapoyas, habia que dormir para al dia siguiente seguir descubriendo a la fascinante y maravillosa cultura Chachapoyas.
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