martes, 25 de agosto de 2009

Fortaleza de Kuelap, La Máxima Expresión de los Chachapoyas

Nos levantamos muy temprano, estábamos ansiosos, no veíamos las horas de poder contemplar esta impresionante fortaleza. Junto a mi hermano Gonzalo y tres amigos mas  la habíamos visitado en el año de 1991, en esa época era poca conocida. Para llegar, en esa oportunidad, tuvimos que caminar 3 horas desde María, hoy en día la caminata se reduce a escasos 15 minutos los cuales también se pueden recorrer en caballo.


Fortaleza de Kuelap
Entrada a la Fortaleza de Kuelap
De María a las faldas de Kuelap fueron 25 minutos en auto, pagamos 12 soles de entrada. Unos caminaron otros montaron a caballo, fueron 15 minutos a la fortaleza. Por segunda vez quede impresionado de la majestuosidad y grandeza de Kuelap, cuyo significado es lugar frío. Esta fortaleza, ubicada a 3000 msnm fue descubierta en el año de 1843. La gigantesca muralla que rodea la ciudad llega a tener hasta 8 mts de altura y está compuesta por puestos de vigilancia, un torreón y únicamente tres estrechos ingresos que podían ser defendidos por un solo guerrero.

Vista desde la parte posterior de la Fortaleza de Kuelap

Kuelap mide de lado a lado mas de 500 mts, albergo alrededor de 450 viviendas circulares, dentro de ella encontramos muros de hasta 25 metros de altura.

Muro Interno de aproximadamente 25 mts de Altura

Recorrimos Kuelap, junto a un guía de la zona, por mas de 4 horas, encontré a Kuelap muy cambiada después de 18 años, observe muros que en esos años estuvieron enterrados, descubrí figuras talladas en las piedras que hace unos años no eran posibles ver, encontré pobladores alrededor de ella ofreciendo servicios de guiado, alquilando caballos, vendiendo agua y lo mas importante de todo es que encontré gente visitándola, contemplándola y admirándola, eso fue lo que mas gusto me dio. Hace 18 años el común de los peruanos no conocía de su existencia, hoy en día la gran mayoría no ve las horas conocerla.

Dibujos geométricos en los muros de Kuelap

Terminado nuestra visita enrumbamos hacia Chachapoyas, a dos horas de camino, llegamos como a las 3 pm, almorzamos un riquísimo bife como papas de primera a escasos 12 soles, dimos algunas vueltas por la ciudad y nos fuimos al hotel a descansar, al día siguiente nos tocaba cerrar con broche de oro el viaje, íbamos a conocer la impresionante y mística Catarata de Gocta.

lunes, 17 de agosto de 2009

Mausoleos de Revash y Leymebamba, Destinos Obligados Cercanos a Chachapoyas


Una vez mas partimos muy temprano, nuestro primer destino eran los Mausoleos de Revash. Nos dirigimos hacia el sur, viajamos 45 minutos hasta el poblado de Tingo, tomamos un desayuno ligero y seguimos con destino al pueblo de San Bartolo, dos horas mas allá. Para llegar a este pequeño y pintoresco centro poblado existe una zigzagueante carretera que sube entre hermosos paisajes andinos por alrededor de una hora. En San Bartolo uno deja el auto en la pequeña plaza de armas y tiene que caminar 2 km hacia los Mausoleos (alrededor de 50 minutos), el ultimo kilómetro del camino es el mas complicado, es estrecho y va al lado de un precipicio, hay que andar con mucho cuidado.


Paisaje camino a los Mausoleos de Revash


Charo contemplando el paisaje desde la base de los Mausoleos

Revash, ubicada a 2800 msnm, fue un centro funerario que perteneció a un complejo arqueológico paralelo a la cultura Chachapoyas (1,100 a 1,300 DC). Conformado por construcciones rectangulares (Chullpas) de 1, 2 y 3 pisos, en ellos se encontraron restos de sogas, plumas, redes, collares, cerámica, huesos, etc. que al parecer en su época eran ofrendas a sus muertos. La mayoría de estas “casas funerarias” tiene un techo de caída de dos Agua y están incrustadas de la roca. En ellas también podemos observar pequeñas pinturas rupestres de color ocre y en algunos casos se pueden ver diseños primitivos que representan animales y personas. Una vez mas quedamos sorprendidos y muy satisfechos de lo que nos estaba regalando este maravilloso viaje por el departamento de Amazonas.


Mausoleos de Revash


Vista de los Mausoleos desde la parte baja, es increible como están empotrados en el acantilado

Regresando a San Bartolo tuvimos la suerte de cruzarnos con una simpática culebrita en el camino, en el pueblo nos sentamos en la única bodega del pueblo a tomar un jugo y comer unos graneados choclos de la zona.
Cerca de las 3 pm partimos hacia Laymebamba (2300 msnm), eran cerca de hora y media de camino, íbamos a visitar su famoso museo, fundado en el año 2000, este alberga todo el material encontrado en los mausoleos de la Laguna de los Cóndores, incluyendo sus 216 momias. El museo es impecable, nos ayudo a entender un poco mas a los Chachapoyas.


Delgada culebra que encontramos en el camino de regreso de los Mausoleos


Leymebamba es el punto de partida hacia la Laguna de los Cóndores, el viaje dura aproximadamente 8 horas a caballo, nos quedamos con las ganas de visitarlas, el tiempo no nos lo permitió, para otra vez será.
A 5 minutos del museo se encuentra el jardín de los picaflores o colibríes, en este lugar, uno puede observar una gran variedad de estas aves, de todo tipo y tamaño, aunque hay un ave que por su hermosura se lleva el premio mayor, un colibrí que destaca largamente del resto, es el “Colibrí Cola de Espátula” (Loddigesia mirabilis), apodado por la gente del lugar como “El Maravilloso”, es considerado el colibrí más bello del mundo, debido a la exuberante cola que ostenta el macho. Este colibrí es endémico del Perú y habita en ciertas zonas del departamento de Amazonas. Esta ave se encuentra clasificada como en Peligro según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza debido mayormente a la destrucción de su habitat. Gracias a dios tuvimos la suerte y el privilegio de verlo y fotografiarlo por unos escasos segundos.


Colibrí Cola de Espátula (Loddigesia mirabilis)


Otro angulo del famoso Colibrí Cola de Espátula

Se nos hizo de noche en Leymebamba, según nuestros planes debíamos pasar la noche en el poblado de María, para al día siguiente visitar la majestuosa fortaleza de Kuelap. Llegamos a María a las 9 y 30 pm, el pueblo dormía, nos costo mucho trabajo y tiempo conseguir hospedaje, al final nos quedamos en un modesto hotel de 15 soles la noche, era lo único disponible, tuve que dormir en un colchón en el piso, me acorde de mis primeros viajes, donde dormir en el piso era cosa de todos los días.

jueves, 13 de agosto de 2009

De Tarapoto a Chachapoyas, Mucho por Descubrir

Lamas y Cordillera Escalera

Partimos el viernes 24 de julio en un vuelo nocturno de Lan Perú hacia la ciudad de Tarapoto, en esta oportunidad viaje junto a mi esposa Charo, mi hermano Gonzalo y  Marisol Carbajal .

En Tarapoto nos recibió Alvaro del Campo, un viejo amigo, con una botellita de chuchuhuasi, licor tradicional de esta zona hecho en base a la corteza de un árbol del mismo nombre, el plan era quedarnos tres dias en esta ciudad.
Al dia siguiente  almorzamos comida tradicional de la zona y por la tarde visitamos Lamas, a escasos 22 kilometros de Tarapoto. Recorrimos el barrio de Wayku, en este lugar los nativos son admirados por preservar y conservar sus antiguas costumbres, paseamos por el pueblo hasta que nos cayo la noche, degustamos unas ricas pizzas a la leña y regresamos a descansar al hotel “Los Huingos”, había que recuperar energías para la travesía que nos tocaba al día siguiente.



Señora de Lamas vestida con el traje típico de esta zona

El domingo nos levantamos temprano, íbamos a hacer una caminata hacia la Cordillera Escalera, esta es la primera Area de Conservación Regional creada en el Perú. Nuestro objetivo final era llegar a la catarata llamada La Cumbre, ninguno de los miembros del grupo conocía el recorrido, nuestra única referencia era Don Pedrito, lugareño el cual tiene sus tierras en al parte alta de esta cordillera.
Arrancamos a caminar a las 8 am, según los datos extraoficiales recogidos llegar a la catarata nos tomaría aproximadamente 2 horas, la mayor dificultad que hubo en un principio fue atravesar el cauce del rio Shilcayo, el cual cruzamos un total de 12 veces. Caminamos y caminamos, el terreno se puso cuesta arriba, ya habíamos sobrepasado largamente las dos primeras horas de caminata y ni rastros de la Cascada, el terreno poco a poco se volvia mas empinado, al final nos tomo, luego de algunos resbalones y puteadas, 4 horas llegar a la casa de don Pedrito. Partimos a 350 msnm y llegamos a los 1000 msnm. Amablemente don Pedrito y su esposa nos invitaron algunos frutos de la zona, aprovechamos para reagruparnos, comimos unos contundentes “Juanes” y nuevamente partimos hacia la Catarata La Cumbre, solo nos separaban 25 minutos desde la casa de don Pedrito.

Don Pedrito, Charo y Yo cruzando el río Shilcayo (foto: Alvaro del Campo)

Caminando hacia la cascada comencé a sentir un fuerte dolor en la rodilla izquierda y empezó mi preocupación, el tema era que aun faltaba bajar las 4 empinadas horas que nos toco subir. Las piernas y rodillas sufren mas en la bajada que en la subida, en esos momentos supe que mi regreso se convertiría en un calvario.


Cascada "La Cumbre" (Foto: Alvaro del Campo)

Empecé lentamente mi descenso cerca de las 2 pm, a los pocos minutos no soportaba el dolor en la rodilla izquierda, aun me esperaba todo el descenso y cruzar nuevamente 12 veces el rio Shilcayo, no me quedo mas que mentalizarme y seguir para adelante, tenia muy claro que la única manera de salir de allí era por mis propios medios. Un gringo que fue con nosotros me regalo un par de analgesicos, estas aliviaron levemente el insoportable dolor que sentía, Alvaro y Gonzalo se quedaron acompañándome en mi lenta travesía, los demás del grupo se adelantaron, debían llegar a Tarapoto antes que anochezca.
Al final llegamos a las 8 pm, la bajada me tomo alrededor de 6 horas, los 2 ultimos cruces del rio los hicimos ya de noche, entre los tres solo teníamos una pequeña linterna con una luz muy baja que nos complico la ultima hora y media del camino. Llegue con ambas rodillas inflamadas y con los pies ampollados debido a que perdí mis medias en uno de los primeros cruces del río.

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Mi hermano Gonzalo y yo después de 10 horas cruzando el río Shilcayo de noche (Foto: Alvaro del Campo)

Esa noche caímos cual sacos de papas sobre nuestras camas, quedamos rendidos, pero llenos de recuerdos y anécdotas sobre esta accidentada caminata.

Chachapoyas, Karajía y Quiocta

El lunes nos levantamos temprano, nos tocaba viajar hacia Chachapoyas, capital del departamento de Amazonas. Partimos a las 8am, caleteamos entre colectivo y colectivo por diferentes poblados, primero Moyobamba, luego Rioja, visitamos rápidamente la naciente del río Tío Yacu, llegamos a Nuevo Cajamarca y cerca de las 4 pm arribamos en Pedro Ruiz Gallo. Este caótico lugar sirve como intersección entre la carretera Tarapoto – Chiclayo y el desvío a Chachapoyas. Tomamos un ultimo colectivo y una hora después llegamos a muestro destino, Chachapoyas ubicada a 2334 msnm, esta pintoresca ciudad fue fundada por Alfonso de Alvarado en el año de 1538, es una de las ciudades más antiguas del Perú.


Plaza de Armas de Chachapoyas


Pasamos la noche en la Casona Monsante, a la mañana siguiente salimos hacia la plaza a buscar un taxi que nos sirva como servicio turístico durante nuestros 5 días en el departamento de Amazonas. Tuvimos la suerte de cruzarnos con William, un muchacho de 28 años que, junto a su camioneta Toyota Caldina, nos acompaño durante todo nuestro recorrido.
El primer lugar que nos esperaba fueron los Sarcófagos de Karajía, para llegar a este lugar viajamos alrededor de 1 hora y media hasta el poblado de Luya y de ahí unos 30 minutos mas en auto hasta San Miguel de Cruzpata, luego caminamos cerca de una hora para llegar a estos impresionantes sarcófagos.


Paisaje camino a los Sarcófagos de Karajía

Estas singulares muestras de los rituales mortuorios de la cultura Chachapoyas fueron expuestos al mundo recién en el año de 1984 por el arqueólogo Federico Kauffmann, según los estudios datan entre los años 1000 a 1300 d.C. Su ubicación es estratégica, están colocados en los filos de un farallón de roca calcácea, como si los hubieran dejado ahí para que vigilaran el paso del tiempo. Estos sarcófagos son elaboradas esculturas que miden más de dos metros de alto y constan de cabeza y busto, formando una compacta cápsula funeraria de barro enlutado. Las cabezas están decoradas con un cráneo, tipo trofeo, en la parte superior, sus rostros son planos y anchos, y el resto del cuerpo está diseñando con figuras geométricas.


Los Sarcófagos de Karajía

Luego de visitar los sarcófagos subimos nuevamente al auto con destino a la cueva de Quiocta, regresamos a Luya (30 minutos de camino), 5 minutos después llegamos al pueblo de Lamud, aquí pagamos el derecho a visita de la cueva, contratamos a un guía local y nos dijimos a Quiocta, a 30 minutos en auto de Lamud. Esta singular cueva era conocida por los pobladores de la zona desde tiempos muy remotos pero por temor nadie se animaba a entrar, recién en el año 2000 el guía José Espinoza, autóctono de Lamud, se animo a ingresar y descubrió el interior de esta maravillosa cueva, en sus 550 mts de profundidad. Uno puede observar variadas estalagmitas y estalactitas de las formas mas increíbles, nos quedamos sorprendidos de lo que vimos y observamos en la hora que nos tomo recorrer el interior.


Entrando a la Cueva de Quiocta, 550 mts de profundidad



Charo y yo junto a dos enormes estalagmitas al fondo de la cueva



Grupo de Murcielagos dentro de la Cueva de Quiocta

Salimos de Quiocta cerca de las 5 y 30 pm y nos dirigimos a Chachapoyas, habia que dormir para al dia siguiente seguir descubriendo a la fascinante y maravillosa cultura Chachapoyas.
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