lunes, 31 de mayo de 2010

Cuzco: Ruinas, Bares y Buenos Amigos

A mediados de febrero del 2010, celebrando el cumpleaños de mi buen amigo Gonzalo Urbina salio una magnifica idea, viajar un grupo de 3 parejas, amigos de hace muchos años, al Cuzco. Aprovechamos la buena iniciativa del gobierno peruano y de la empresa privada para fomentar el turismo en Cuzco luego del cierre temporal de Macchu Pichu y compramos unos paquetes muy interesantes hacia el ombligo del mundo, con pasaje y hotel incluido.

Gonzalo, Charo, Jessica, Verónica y Ricardo en la Plaza de Armas del Cuzco

Partimos la segunda quincena de mayo hacia el Cuzco, el grupo lo conformamos Gonzalo Urbina, Jessica Vizquerra, Ricardo Braschi, Verónica Chamorro, Charo Figueroa y yo, al dia siguiente se nos unirían Diego Roca y Miriam Sattler.
Luego de descansar un par de horitas y de tomar el mate de coca de ley nos dirigimos a almorzar al Chez Maggie de la calle plateros (tienen 2 locales mas), sin duda, la mejor pizza a la leña del Cuzco, un clásico. Comimos un poco mas de la cuenta y salimos a caminar por el barrio de San Blas y sus simpáticas callecitas.

Callecita camino a San Blas

El barrio de San Blas es conocido también como El Barrio de los Artesanos, las mas famosas familias que residen en San Blas son la familia Mendivil, creadores de los emblemáticos arcángeles de cuellos largos, hechos en pasta y madera, conocidos mundialmente. Otras familias de igual prestigio, son los Olave y los Mérida.
San Blas es un barrio de especial atractivo. Se encuentra a poco mas de dos cuadras de la Plaza de Armas, y se llega a él subiendo la cuesta de San Blas por la calle Hatun Rumiyoc. Su iglesia del siglo XVI le da un toque especial.

Señora Cuzqueña al pie de la Iglesia de la Compañía de Jesús

Al llegar a San Blas, luego de ver algunas caras de sufrimiento después de la subida, caímos en La Musa, un simpático barcito de propiedad de una inglesa que llegó hace 13 años de visita al Cuzco y se quedó, al igual que muchos extranjeros. Eran cerca de las 5 pm y aparecieron los primeros chilcanos aprovechando el happy hour, estos fueron acompañados de unos Browne de coca muy ricos.
Salimos medios movidos hacia el siguente point, el Fallen Angel, un restaurante -pub con una decoración estrambótica y poco común. Varias de las mesas son tinas de baño con un vidrio encima y una pecera dentro, otras tienen mesas, tambien de vidrio, craqueladas. Entre la decoración se distingue resalta un gran ángel plateado e iluminado al centro del local, un lugar increíble. Tomamos algunos tragos mas por cerca de dos horas y cuales santilbanquis partimos a comer al restaurante El Incanto, al lado de la plaza de armas y frente a la emblemática y antigua discoteca El Muqui, lugar de relajo de los chibolos en sus desarreglados viajes de promoción.
Comimos buenazo, siempre acompañados con unos vinos y vodkas, cerca de la media noche, con el cuerpo cansado y para muchos aun asorochado, nos fuimos a dormir.

Trago "Diablo" en el Fallen Angel

A la mañana siguente nos encontramos a las 9 y 30 am con la gente en medio de la plaza de armas, Charo y yo estábamos en un hotel distinto al resto de nuestros amigos, tomamos dos taxis y partimos hacia las ruinas de Tambomachay, a 11 kilómetros del Cuzco.

Ruinas de Tambomachay

Ruinas de Tambomachay

Se dice que Tambomachay fue un balneario inca y que, al mismo tiempo, fue uno de los pilares del sistema defensivo del valle del Cuzco. Esta formado por un conjunto de estructuras de piedra finamente labradas, acueductos y caídas de agua provenientes de los manantiales y fuentes termales cercanas. Recorrimos las ruinas por espacio de una hora, luego de las fotos respectivas decidimos bajar caminando hacia el Cuzco, ya lo había hecho en dos ocasiones anteriores y la caminata es larga pero suave, pensé en un momento que la gente no iba a querer, pero al final se animaron a hacer un poco de ejercicio y a quemar las calorías de la tragadera del día anterior.

Ruinas de Puca Pucará

Ricardo, Verónica, Charo, Jessica y Gonzalo al pie de las ruinas de Puca Pucará

Frente a las ruinas de Tambomachay se encuentran las de Puca Pucará, no tan bonitas como las primeras pero igual vale la pena visitarlas. Puca Pucará fue una construcción militar. Esta fortaleza está compuesta de grandes muros, terrazas y escalinatas y era parte del conjunto defensivo del Imperio incaico.

Pequeña laguna entre Puca Pucará y las ruinas de Quenko

El recorrido a estas ruinas lo hicimos rápido, bajamos andando por el lado de la carretera por cerca de 30 minutos y luego tomamos una trocha cortaba el camino, el paisaje era muy agradable, cruzamos un gran prado, previo relax de algunos minutos, y llegamos hasta un bonito bosque de eucaliptos, pasamos rápidamente las ruinas de Quenko (la gente no andaba con muchos ánimos de visitar estas ruinas) y llegamos luego de cerca de 3 horas y media a las ruinas de Sacsayhuamán, las mas emblemáticas de la cuidad del Cuzco.

Ruinas de Sacsayhuamán

Sacsayhuamán es una fortaleza ceremonial inca ubicada solo a dos kilómetros de la ciudad de Cuzco. Se comenzó a construir durante el gobierno de Pachacutec en el siglo XV y fue terminada por Hayna Capac en el siglo XVI. Lo que mas llama la atención son sus muros compuestos por enormes rocas talladas, unidas con absoluta precisión. Junto con Machu Picchu y Choquequirao es, sin duda, una de las mayores obras arquitectónicas del Tahuantinsuyo.

Sacsayhuamán

Su construcción tardó más de setenta años y requirió la fuerza de unos 20,000 hombres, tanto en el trabajo de los cimientos como en las canteras, el transporte de materiales, el labrado y la colocación de las piedras. Sus murallas exteriores pueden sobrepasar los 9 mts. de altura y algunos de los bloques de piedra pesan más de 350 toneladas.
Subimos hasta la parte mas alta de Sacsayhuamán, desde ahí uno tiene una vista panorámica de la ciudad del Cuzco, paseamos un buen rato y bajamos caminado hacia la ciudad, fue una bajada un poco pesada debido a que llevábamos mas de 4 horas caminando. Al llegar a la plaza de armas del Cuzco lo primero que hicimos fue ir al Inca Grill, uno de los primeros restaurantes gourmet de Cuzco a almorzar.

Plaza de Armas del Cuzco

El día había sido un poco agotador, aprovechamos lo que quedo de la tarde para hacer una siesta, en la noche había que recibir el cumpleaños de Diego Roca, el había llegado con su esposa al Cuzco este mismo día por la tarde.
A las 8 y 30 de la noche nos encontramos en el restaurante La Ciccolina, considerado por los críticos como el mejor restaurante del Cuzco y no se equivocaron, realmente la comida es espectacular aunque la atención deja mucho que desear. Bien comidos y con algunos traguitos encima salimos de La Ciccolina hacia el bar Los Perros, uno de esos lugares clásicos del Cuzco, pedimos algunos tragos mas hasta que llegó la medianoche y con ella el cumpleaños de Diego. De Los Perros nos dirigimos hacia tal vez la discoteca mas conocida de la ciudad, el Mama Africa, una discoteca nómade debido a que a cambiado de lugar pero no de nombre. La pasamos muy bien, si bien el Mama Africa ya no es lo que fue en un comienzo igual nos divertimos. Cerca de las dos de la mañana tomamos la inteligente opción de retirarnos a dormir, el dia siguente iba a ser largo y pesado.

Miriam, Charo, Verónica y Jessica llegando a la plaza de Chinchero

Nuestro grupo, que ya lo conformábamos 8 personas, se juntó en mi hotel a las 10 am, habíamos contratado una van para recorrer el pueblo de Chinchero y las ruinas de Maras y Moray. Partimos un poco retrasados, luego de poco menos de una hora llegamos a Chinchero, hermoso pueblo altoandino ubicado estratégicamente en el cruce de tres caminos que conectan Cusco, Yucay y Pumamarca, este pueblo era el paso obligado hacia Machu Picchu en la época del Tahuantinsuyo.
En la actualidad Chinchero, al igual que Ollantaytambo, está construido íntegramente sobre un asentamiento inca de gran extensión. Su población supera los 15 mil habitantes y se compone de doce comunidades indígenas que de cierta manera mantienen el sistema de organización social de los antiguos ayllus (forma de comunidad familiar inca). Estas comunidades, siguiendo con el sistema de organización del Tahuantinsuyo, nombran directamente a su máxima autoridad, el Varayoc. Chinchero es uno de los pocos lugares en donde se conserva la forma antigua y tradicional de comercio en los mercados denominada trueque.

Cruz y Campanario de Chicheros

Igelsia y portal construidos en la base de las ruinas incas de Chinchero

El auto nos dejó a 15 minutos de la plaza, hasta ahí llegan las pistas transitables. Disfrutamos al máximo Chinchero, recorrimos y nos relajamos por mas de una hora la pie de este colorido pueblito, aprovechamos de comprar algunas artesanías en el mercadillo que se arma dos veces a la semana en la plaza y partimos hacia la van.
A 15 kilómetros de Chinchero, camino a Urubamba, tomamos el desvío a Moray, transitamos la trocha, cruzando el pueblo del mismo nombre, por media hora y llegamos al las ruinas de Moray. Moray esta compuesto por grandes construcciones en forma circular que los incas usaron para construir terrazas (andenes) de cultivo, lo que es increíble es la diferencia de temperatura que existe entre la parte alta y la parte baja de las terrazas.

Ruinas de Moray

Moray, debido a sus favorables condiciones de clima, fue un centro importante para domesticación, aclimatación e hibridación de especies vegetales que se adaptaron para el consumo humano. Fue un prototipo de invernáculo o estación biológica experimental, muy avanzado para su época. Las estructuras encontradas aquí son típicamente incas. Aunque, algunos autores creen que son mas recientes.

Salineras de Maras

En Maras es posible bajar hasta la terraza mas profunda, el problema viene a la hora de subir debido a que es una cuesta un poco empinada. Cuando llegamos, luego de apreciar las ruinas desde la parte alta, nos miramos las caras y casi sin hablar decidimos no bajar, caminamos alrededor de los andenes y subimos una vez mas a la van para continuar nuestro viaje.
A pocos minutos de Moray se encuentran las antiguas y hasta ahora productivas Salineras de Maras, algunas personas también la llaman "La Minas de Sal". Las salineras están constituidos por aproximadamente 3000 piscinas pequeñas en un área total de 5 m². Los pobladores de Maras llenan las piscinas durante la estación seca cada 3 días, con agua salada que brota naturalmente desde el subsuelo, cuando el agua se evapora queda la sal. Ese proceso se llevará a cabo aproximadamente durante un mes hasta alcanzar un volumen considerable de sal sólida. Este proceso es ultilizado desde los tiempos de los incas. La sal es molida e inmediatamente es embolsado para ser enviada a los mercados de la región.

Las Salineras de Maras están compuestas por mas de 3000 piscinas de agua con sal

En esta oportunidad bajamos hacia la salineras y retornamos a la van, hace unos años, cuando visite Maras por primera vez, junto a Charo, bajamos caminando hacia el Valle Sagrado, es un camino de aproximadamente una hora, lo interesante es que pasamos por Pichingoto, una comunidad quechua que vive en la base del cerro "Qoriq'aqya". Las casas son hechas con adobe y son tipo cavernas o cuevas pequeñas las cuales están habitadas hasta el día de hoy. En la actualidad existe una pequeña capilla y cuentan con electricidad. Se cree que el nombre proviene de las palabras quechuas "Pichinco" (pájaro) y "T'oqo" (hondonada). Se dice que sus habitantes creen que son descendientes directos de los pájaros y hasta las primeras décadas del siglo XX vivieron en cuevas al otro lado de la montaña, en la parte alta, dónde subían con la ayuda de sogas y escaleras de mano. Hasta el momento los orígenes de esta comunidad se desconoce.

Toda la mancha en Chinchero

Ya en la van bajamos hacia Urubamba en busca de un buen restaurante, lamentablemente, debido a que eran mas de las 3 pm, la mayoría de locales y sobretodo los mejores, estaban cerrados, terminamos sentados en La Muña, un restaurante turístico muy bonito y bien ubicado que, lamentablemente, su comida deja mucho que desear.
Cayendo la tarde regresamos al Cuzco, el camino duro casi una hora y media. Ya en la noche salimos a comer al Chicha, restaurante del reconocido chef peruano Gastón Acurio, muy rico. Al terminar nos dimos una vuelta por la plaza de armas y me despedí de mis amigos, ellos regresaban al día siguente hacia Lima, a Charo y a mi nos quedaban unos días mas.

Charito en Puca Pucará

Jessica, Verónica y Charo camino a San Blas

Papas, en el Perú existen mas de 3000 variedades de este tubérculo

Ricardo, Verónica, Jessica, Gonzalo, Charo y yo llegando a Sacsayhuamán

Caminando hacia la Plaza de Chichero

Un momento de relajo entre las ruinas de Puca Pucará y Quenko

Toritos de Pucará y Cruz, muchas casas en el Cuzco colocan estos simbolos en sus techos


lunes, 17 de mayo de 2010

Y Llegaron los 40

Cataratas de Gocta, Amazonas (2009)

Hoy, 16 de Mayo del 2010 he cumplido 40 años, voy a pecar un poco de egocentrista y voy a escribir algunos detalles sobre mi vida y lo que me llevo a tener metida en las venas el amor por la naturaleza y por la fotografía.
Crecí en una familia muy unida, mis padres y mis 4 hermanos han sido y son mis grandes amigos. Desde chico partíamos con toda al familia de campamento al sur de Lima, playas como Puerto Fiel, Gallardo y Alemanes, todas ellas, hoy en día, pobladas de casas de playa, eran nuestros destinos frecuentes. Pero mi afición por viajar comenzó en el año 1984 cuando salí por primera vez del Perú hacia Alemania y Francia con el equipo de ciclismo del Club Regatas Lima, ese viaje marco mucho mi interés por conocer un poco mas afuera de las fronteras de la ciudad de Lima. Practique ciclismo competitivo hasta el año 1988, ahí empecé a conocer y querer mas al Perú, fui a correr a ciudades como Trujillo, Chiclayo, Arequipa, Huancayo, Iquitos e Ica y a países como Chile, Argentina, Ecuador y México, a estos viajes me acompañaba una camarita fotográfica Kodak con rollo de 110 (unos larguitos con dos tambores) ya extintos, la calidad de las fotos era muy mala, pero era lo único que tenía en esos años.

Mis Pininos, Reserva Nacional de Tambopata - Candamo, Madre de Dios (1993)

Al terminar el colegio, como muchos adolescentes, no sabia que estudiar, divague un poco por la vida, a los 19 años viaje a Estados Unidos a ver si salía algo de chamba por allá, pero estuve de vuelta en Lima a los pocos meses. Aun sin tener claro mi destino, un día, conversando con José Ignacio, mi hermano, me animó a meterme con el al IPP (Instituto Peruano de Publicidad) a estudiar Comunicación Audiovisual, arranque el primer ciclo y dentro de los cursos lleve fotografía básica, ya me había comprado un par de meses antes mi primera cámara profesional, una Canon EOS Rebel (la primera que salió). El curso me encanto, termine los tres años de estudio de Comunicación Audiovisual con el bichito de la fotografía adentro, aproveche de llevar algunos cursos paralelos con el fotógrafo Carlos Montenegro.

Colgado en Arbol a 30 mts del Piso, Reserva Nacional de Tambopata - Candamo, Madre de Dios (1993)

Mientras estudiaba, mi hermano Gonzalo, un apasionado por los viajes (Santiago, su hijo y muy querido sobrino, está siguiendo sus pasos), me paso la voz para ir al Bosque de Zarate, una caminata de cerca de 6 horas por la sierra de Lima, fuimos con un grupo nutrido de gente de la Universidad Agraria, donde el estudiaba. Luego vino un viajecito a Vichaycocha, en el limite de Lima con Pasco, ya sentía que viajar era una necesidad. Pero no fue hasta el año de 1991 cuando Gonzalo me anima para viajar a Kuelap, en el departamento de Amazonas, era la primera vez que escuchaba ese nombre, en esa época no había Internet como para ver algunas imágenes de nuestro destino. Resulta que viajamos en bus recorriendo un largo camino de mas de 24 horas. En esa época había que caminar cerca de 3 horas para llegar a la fortaleza. Al llegar quede impresionado, no podía creer que en Perú exista un lugar así y que no se conozca. Luego nuestro viaje siguió con mas de 4 días de caminata hacia la Gran Vilaya, un complejo de Ruinas diseminadas en las montañas amazónicas, las cuales tenian menos de 6 años de descubiertas.

La Gran Vilaya, Amazonas (1991)

Recién terminada mi carrera, y luego de comentarles a mis padres que iba a dedicarme a la fotografía, un buen amigo mío y de mi familia, Alvaro del Campo, me ofrece viajar a la Reserva Nacional de Tambopata para grabar y tomar fotografías de la visita que iba a hacer la National Geografic, junto al reconocido fotógrafo de naturaleza Frans Lanting al Proyecto de Guacamayos, ubicado dentro de la reserva. La propuesta me encantó, viaje, sin paga alguna, por poco mas de un mes Tambopata. Fue sin duda ese viaje el que me animó a seguir el camino de la fotografía de naturaleza, quede impresionado del lugar. Volví como voluntario al año siguiente por cerca de 40 días, trabajando en el proyecto y tomando fotografías en mi tiempo libre.

Montaña El Morado, Cajón del Maipo, Chile (1996)

Gran parte de los 90's lo pase viajando y viajando por el Perú, cubría eventos y alquilaba imágenes de mi archivo a diferentes agencias de publicidad, revistas y empresas del medio. Tuve un breve paso por la revista Somos donde conocí a muy buenos fotógrafos y aprendí de ellos. Mis compañeros de viajes por esos años fueron Ernesto “El Che” Bravo, José “Pablito” Madalengoitia, hoy en dia gran camarógrafo acuático y productor de películas de surf, y Alvaro del Campo, gran conservacionista que trabaja en el Museo de Historia Natural de Chicago. Recorrimos tan diversos lugares como El Cañón del Colca, Pozuzo, Cotahuasi, Callejón de Huaylas, Piura, Tumbes, entre otros lugares. Dinero que ganaba era dinero que me gastaba en viajar.

Pachacayo, Junín (1995)

Fue en el año 1995, haciendo un trabajo de Making Off para un comercial de Coca Cola que conozco a la Directora Audiovisual de Mccann Erickson Chile, Pola Nuño, ella me tienta a irme a Santiago a trabajar en la mencionada agencia como productor de fotografía, rápidamente me anime, fueron dos años los que viví en el vecino país. Si bien tenia un horario que cumplir me las agenciaba para seguir viajando, realice algunos memorables viajes con mi buen amigo y room mate Sven Wallin y otros con mis amigos chilenos Leonardo Fuica y Martín Herrera, pude conocer lindos lugares como Los Lagos del Sur, el Parque Nacional Hornopirén, Las 7 Tazas, Puerto Montt, Mendoza (Argentina) entre otros muchos sitios.

Reserva Paisajística Nor Yauyos, Huancaya, Lima (1998)

Mi experiencia en Chile me sirvió bastante para aprender fotografía de Estudio, trabaje con los mejores fotógrafos del país del sur. Al llegar a Lima a principios de 1998 comencé poco a poco a armar mi estudio fotográfico.
En ese año conocí a Charo Figueroa, mi actual esposa, una linda persona, una gran mujer y mi mejor amiga, no fue difícil convencerla a los pocos meses de enamorados a viajar, caminar y dormir en carpas y sleepings bags, Ella había viajado varias veces al extranjero pero muy poco por el Perú. El primer viaje que realizamos juntos fue a Rupac, maravillosas ruinas en la sierra de Huaral, una caminata de cerca de 6 horas, luego vinieron excursionas por Cantamarca y Obrajillo, Huayllay, Huanuco, Tingo María, Marcahuasi, Ayacucho por mencionar algunas. Charito se convirtió en la compañera ideal para viajar, lo disfrutaba tanto o mas que yo.

Con Charito en Obrajillo, Lima (1999)

Con Charito en Tambopata, Madre de Dios (2003)

Nos casamos en Junio del 2000 e hicimos juntos nuestro primer viaje juntos al extranjero, por nuestra luna de miel partimos a Europa por 45 días, siguiendo un poco nuestros instintos y para que alcance el presupuesto lo hicimos de mochileros, durmiendo muchas noches en casa de amigos, recorrimos España, Francia, Italia, Bélgica y Holanda, un viaje inolvidable.
Ya casado seguí con mi trabajo de fotografía de estudio e industrial. Debido a las responsabilidades maritales me tuve que controlar un poco, ya el dinero ganado en el trabajo no solo se podía destinar a viajar, por esos primeros años paramos un poco la mano aunque de vez en cuando nos dábamos nuestras escapaditas. Entre el 2001 y 2004 hice 4 exposiciones individuales (La Molina, La Feria del Hogar, Larcomar y en San Gallen – Suiza) y varias grupales.

Exposición en Larcomar (2004), Karla Poggi, Jose Ignacio Bullard, Charo, yo y Gonzalo Bullard

Caminata a Cataratas de Gocta, Amazonas (2009)

Un día como hoy, hace 40 años nací, hoy en día ya no vivo de la fotografía, aunque la fotografía me hace vivir, es mi desfogue, es parte esencial de mi vida, Hace 6 años funde junto a mis dos socios Editora Digamma con la publicación de la Revista Rumbo Minero, nuestro primer producto. La empresa creció y poco a poco me fue demandando mas y mas tiempo hasta que hace tres años tuve que dejar la fotografía comercial. Ahora somos un grupo de empresas relacionadas al rubro editorial, de eventos y asesoría de imagen y prensa en donde trabajan mas de 40 personas. Hoy en día disfruto mas la fotografía, no la hago como una fuente de ingresos sino como placer, como hobbie, con toda la libertad del mundo. Ya no ando con pelo largo, ni barba, mi closet ya no es solo jeans, zapatillas High Teck, polos y casacas térmicas, ahora son acompañados por ternos, camisas, zapatos y corbatas. Hoy en día, a mis 40 años siento que la vida recién empieza, y que aun viene lo mejor.

Charo, Papa, Mama, Alfredo, Gonzalo, José Ignacio y Rodrigo, gracias por todo, GRACIAS por ser una gran familia.

Proyecto de Guacamayos, Tambopata, Madre de Dios (1994)

Buceando en Caye Caulker, Belice (2009)

Cuevas de Actun Tunichil Muknal, Belice (2009)

Parque Nacional Tikal, Guatemala (2009)

Isla de Cozumel, México (2009)

Atenas, Grecia (2007)

Reserva Nacional de Tambopata - Candamo, Madre de Dios (2006)

Chacu de Huamachuco, La Libertad (2008)

Parque Nacional Manuel Antonio, Costa Rica (2009)


domingo, 9 de mayo de 2010

El Lago Llanquihue, Hermosos Paisajes al Sur de Chile

Aprovechando un viaje a Santiago de Chile por trabajo decidimos visitar y recorrer parte de los lagos del sur. En esta ocasión partimos del la capital chilena una madrugada de abril del año 2006, alquilamos un pequeño pero confortable Chevrolet Corsa y enrumbados hacia el lago Llanquihue, mientras recorríamos la carretera me di con la grata sorpresa que esta estaba totalmente remodelada, una autopista que no tiene nada que envidiarle a las mejores de Estados Unidos o Europa. Había tenido la oportunidad de visitar en dos ocasiones anteriores esta privilegiada zona del sur chileno, fue en los años 1996 y 1997, años que viví en la capital del país. En esos tiempos solo existía una autopista los primeros 140 kilómetros, lo demás era una estrecha carretera de ida y vuelta, hoy en día esta autopista llega hasta Puerto Montt a mas de 1100 kilómetros de Santiago.
Manejamos cerca de 10 horas (aprox. 950 Km.) hasta llegar a Puerto Octay, nuestra primera parada, la idea era recorrer los pueblos, ciudades y atractivos alrededor del impresionante lago Llanquihue, ubicado en la X Región de Los Lagos, en la provincia de Osorno. Con sus mas de 86,000 Hectáreas es el segundo mas grande de Chile.

Lago Llanquihue visto desde Puerto Octay

Lo primero que nos llamó la atención fue el hermoso paisaje, sus aguas de un color azul intenso rodeadas de casas con una arquitectura muy al estilo alemán, al extremo de Puerto Octay encontramos un curioso y pintoresco cementerio el cual nos impresionó y no dudamos en visitarlo y recorrerlo.
Puerto Octay fue fundado en el año de 1852 por colonizadores alemanes, con el paso del tiempo se convirtió en uno de los principales puertos dentro del Lago Llanquihue.

Puerto Octay

Estuvimos cerca de una hora en Puerto Octay y partimos por la carretera que bordea el lago hacia Frutillar, solo son 15 kilómetros los que separan ambos poblados.
Frutillar fue fundada en el año de 1856 por el presidente Manuel Montt, ya para esos años esta zona era poblada por alrededor de 1500 colonos alemanes.
Las callecitas y casas construidas al estilo europeo llaman la atención al llegar a Frutillar, uno no puede evitar respirar un aire europeo cuando recorre el pueblo. En la parte alta de una colina uno puede visitar el Museo Colonial Alemán de Frutillar, este museo esta rodeado de hermosos jardines y grandes árboles, en el museo uno puede ver una muestra del estilo de vida de los primeros colonos que llegaron a esta zona.

Casa de Estilo Alemán en Frutillar

Atardecer en los alrededores de Frutillar

Las playas que rodean el lago Llanquihue tienen un atractivo especial, en la época de verano a estas llegan grandes cantidades de turistas a disfrutar del sol, el agua y de la gran variedad de deportes acuáticos que se practican.
Continuamos bordeando el lago, pasamos la comuna de Llanquihue y llagamos a Puerto Varas. Lo primero que hicimos al llegar, ya caída la noche, fue buscar hospedaje, cerca de la ciudad conseguimos una pequeña y pintoresca cabaña en la cual, luego de comer unas deliciosas pizzas al horno, pasamos la noche.

El Volcán Osorno visto desde Puerto Varas

Fundada en 1853 Puerto Varas es habitada por 32,000 pobladores, esta bella ciudad es una de las mas visitadas del sur de Chile, la llaman la "Cuidad de las Rosas y de los Volcanes". Puerto Varas destaca por su belleza arquitectónica, de origen alemán y por los hermosos paisajes naturales que la rodea, destacando entre todos los atractivos la vista que uno tiene desde la ciudad hacia el imponente Volcán Osorno.

Imponente Iglesia en Puerto Varas

Dormimos como reyes, en las cómodas cabañas que alquilamos, a la mañana siguiente, luego de tomar un nutrido desayuno, partimos hacia los Saltos de Petrohué ubicados a 55 kilómetros de Puerto Varas, para llegar tuvimos que bordear, gran parte del trayecto, el lago Llanquihue.
Los Saltos de Petrohué se encuentran al interior del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, en la localidad de Ensenada, estos son parte del Río Petrohué, el cual nace en las aguas del Lago Todos Los Santos. En los Saltos de Petrohué las aguas caen fuertemente entre rocas de origen volcánico formando inmensas pozas naturales con aguas de color turquesa. Un atractivo adicional el la frondosa vegetación que rodea estos impresionantes saltos al pie del Impresionante Volcán Osorno.

Charo, mi esposa, en los Saltos de Petrohué

Impresionante Volcán Osorno visto desde los Saltos de Petrohué

El Volcán Osorno tiene una altura de 2652 metros y su imponente forma cónica, se levanta al lado opuesto de la ciudad de Frutillar. Su inactividad volcánica se prolonga por más de 125 años. En sus faldas existen refugios que permiten en el invierno la práctica del esquí y deportes de invierno, mientras que en verano sus senderos son utilizados para practicar trekking.
Durante nuestro recorrido de poco mas de dos horas estuvimos acompañados por un fuerte viento frío y húmedo el cual nos obligo a estar todo el trayecto con nuestras grandes e impermeables casacas puestas.

Charo y yo en la Estación Fluvial en el Lago de Todos Los Santos

Continuamos nuestro camino por 20 kilómetros mas hasta que este termino al pie del Lago de Todos Los Santos, es aquí donde uno puede tomar un transporte fluvial hacia la ciudad argentina de Bariloche, nosotros paseamos un rato por los alrededores de este importante lago, tomamos las fotos de ley y decidimos regresar. Nuestro siguiente destino era Puerto Montt y la Isla de Chiloé, pero esa ya es otra historia.

Yo en Petrohué

Charo y yo en el Cementerio de Puerto Octay

Charito en Frutillar

Cementerio de Puerto Octay
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